
... Alguna vez pensaba mientras me dirigía a mi Universidad cuantas miradas puedes cruzar en un solo día, pensaba cuantas veces me enamore de los ojos perfectos color café y de las pestañas largas acompañadas del color miel, cuantas veces quise comer a besos los labios de unos ojos azules, y cuantas veces más besar el cuello de los preciosos ojos verdes. Pensaba en cuantos tipos de miradas puedes encontrar frente a tus ojos miradas de odio, ternura, de burla, miradas que parecen sonrisas.
Las miradas de la ciudad son tantas, extrañas, precisas, lujuriosas, con sonidos, con canciones, entre el humo entre el caos, entre el ruido, entre tu pantalón y el mio; caminando ves los ojos de los sueños solitarios de los ojos enamorados, ves mis ojos percibiendo las miradas ves los tuyos queriendo llevarme a la cama, veo los mios diciendo que sí , veo tantas cosas veo mas allá, pero de una mirada a una palabra existe el abismo de la desición y es allí cuando en esta ciudad tan rara dejo ir por una millonada de vez más la mirada perfecta que quisiera por siempre me acompañará.